MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES
DE LA FEDERACIÓN DE RUSIA
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Artнculo del Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguйi Lavrov, titulado “La polнtica exterior de Rusia y la nueva calidad de la situaciуn geopolнtica” para el Anuario Diplomбtico 2008

El Estado Ruso ha acumulado un potencial considerable en la polнtica exterior; se aprovecha para el paнs, para proteger sus intereses nacionales. La diplomacia rusa ha hallado una base sуlida en los йxitos de nuestro desarrollo interno. El paнs ha regresado a la palestra mundial como un Estado responsable que puede defender el Derecho Internacional y a sus naturales. Si alguien erraba a este respecto, nuestras acciones decididas en respuesta a la agresiуn de Georgia y la burda violaciуn por el rйgimen de Tbilisi de sus compromisos internacionales debнan disipar tales dudas.

En las zonas de los conflictos georgiano-oseto y georgiano-abjasio Mijaнl Saakashvili y los que estaban detrбs de йl decidieron acrisolar a las autoridades rusas y a nuestros pacificadores. Ademбs, el rйgimen georgiano revelу su fondo teniendo la intenciуn de someter con bombas a la poblaciуn de Osetia del Sur. Inmediatamente despuйs la misma suerte la esperaba a Abjasia. No resultу ni pudo resultar.

Parece que esa aventura fue planeada, entre otras cosas, para obligarnos a emprender el camino de militarizaciуn y reducir la modernizaciуn. En efecto, tuvimos que reaccionar a la crisis a los niveles polнtico y militar, pero el Presidente Dmitri Medvйdev y el Presidente de Gobierno Vladнmir Putin subrayaron especialmente que la polнtica no cambiarб ni en los asuntos internos ni en los internacionales.

Rusia, con su respuesta a la agresiуn georgiana, estableciу el estбndar de la reacciуn que corresponde totalmente al Derecho Internacional vigente, incluido el derecho a autodefensa segъn el Artнculo 51 de la Carta de la ONU y nuestros compromisos concretos relativos al arreglo de dicho conflicto, asн como a los principios de moderaciуn y proporcionalidad. Las acciones de Rusia no perseguнan otros fines salvo los dictados por la necesidad de garantizar la no-reanudaciуn de la agresiуn contra la Repъblica de Osetia del Sur y la Repъblica de Abjasia. Un elemento importantнsimo de tales garantнas es el reconocimiento por Rusia de la independencia de Abjasia y Osetia del Sur y la concertaciуn con las mismas de los Tratados de la Amistad, la Cooperaciуn y la Ayuda Mutua. Este paso se hizo inevitable en las circunstancias cuando, tras la supresiуn de la agresiуn georgiana, desde Tbilisi se oyeron declaraciones de que la “guerra no estб terminada”, y desde varias capitales occidentales, de la intenciуn de “restablecer la capacidad combativa del Ejйrcito georgiano”. La ъltima gota fue el bloqueo en el Consejo de Seguridad de la ONU y en la OSCE de las resoluciones en apoyo del Plan Medvйdev-Sarkozy.

En un contexto internacional mбs amplio se revelу la severa realidad: fallaron la arquitectura de la seguridad europea y las relaciones entre Rusia y los EE.UU., si bien mucho antes de agosto de 2008 prevenнamos reiteradamente a Washington y a los europeos sobre los preparativos en Tbilisi de un escenario de guerra. El brusco despertar para la realidad revelу la situaciуn real en el mundo que no tiene nada que ver con la mitologнa e ilusiones ampliamente difundidas.

En la situaciуn ocasionada por las tentativas de Tbilisi de solucionar el conflicto mediante la fuerza militar burda se reflejan, como en un espejo, todos los aspectos negativos de la etapa actual de la evoluciуn de las relaciones internacionales, mientras que Rusia prevenнa del peligro de menospreciarlos comenzando por el discurso de Vladнmir Putin en Munich en febrero de 2007.

La evoluciуn de los sucesos desde agosto de 2008 confirma la justeza del anбlisis contenido en el discurso del Presidente Dmitri Medvйdev en la reuniуn de los Embajadores y Representantes Permanentes el 15 de julio de 2008. El Presidente, en particular, decнa que el mundo, habiйndose liberado de la “guerra frнa” no puede hallar un equilibrio nuevo. Que el potencial conflictivo, incluso en las zonas cercanas a las fronteras, es bastante alto. Que aumenta la inclinaciуn hacia los mйtodos de fuerza. Se vale de las provocaciones polнticas, diversas “revoluciones” y la prбctica de dobles estбndares. Y, por lo visto, no es casual que en los asuntos de otros Estados intervengan cada vez mбs los que tienen en sus casas situaciones no muy buenas. Se interpreta de una manera simplificada, en el espнritu de la lуgica “Hago lo que quiero” la dialйctica compleja de los principios de la integridad territorial y el derecho de las naciones a autodeterminaciуn.



En ausencia del equilibrio: la crisis en el Cбucaso

Alguien quiso “descongelar” los conflictos congelados. Ahora podemos juzgar de los resultados. No hay mal que por bien no venga. La evidencia actual es mejor que cualquier incertidumbre o ambigьedad. Osetia del Sur y Abjasia no aspiraban a la independencia como tal sino a la independencia de aquella Georgia en cuya direcciуn por alguna causa siempre prevalecнa la tendencia chovinista con respecto a las minorнas йtnicas.

Para nosotros el reconocimiento de su independencia se debe en igual medida a las consideraciones legales, morales asн como prбcticas. Ante todo, se trata de garantizar una seguridad eficiente para esos pueblos. Defendнamos el valor supremo: el derecho a la vida, al igual que el derecho al desarrollo.

El rйgimen de Mijaнl Saakashvili cometiу un crimen, incluso contra su propio pueblo. La situaciуn fue descrita en sus tiempos por Fiуdor Dostoyevski. La ъnica diferencia consiste en que ahora este alguien que pensу que no era un “bicho temblante sino que tiene el derecho” es orgбnicamente incapaz de arrepentirse. Y si uno reconoce este rйgimen como democrбtico, es decir que representa la voluntad del electorado, entonces con sus acciones perdiу Osetia del Sur y Abjasia para Georgia.

Siempre nos dicen que las democracias no libran guerras. Entonces, їpor quй emprendiу la guerra el rйgimen que alguien certifica como democrбtico? Creo que hay que comenzar por dejarle al pueblo georgiano, con la participaciуn de la oposiciуn, con el acceso a los medios de comunicaciуn actualmente prohibidos, que aclare quй pasу, en definitiva, y por quй se hizo posible.

Respetamos profundamente al pueblo georgiano. Estamos convencidos de que su sabidurнa, en definitiva, ascenderб al poder a gobernantes que se guiarбn por sus intereses genuinos y no por los proyectos geopolнticos desarrollados al otro confнn del mundo, y que pueden garantizar que Georgia viva en paz y buena vecindad con todos los pueblos del Cбucaso.

La gente que habita las regiones conflictivas en el espacio postsoviйtico no por culpa suya se vio en la “zona gris” sin convertirse, en la mayorнa de los casos, en ciudadanos de los Estados que surgieron tras la desintegraciуn de la Uniуn Soviйtica. No se entiende por quй los que literalmente a cada paso hablan de la responsabilidad de la protecciуn y de la seguridad del individuo lo han olvidado cuando se tratу de una parte de la antigua Uniуn Soviйtica en que las autoridades comenzaron a matar a las personas inocentes apelando a la soberanнa y la integridad territorial. En Osetia del Sur para nosotros se trataba de la protecciуn de nuestros ciudadanos directamente cerca de las fronteras de Rusia y no en las islas Malvinas.

En las acciones de Rusia quedaron realizadas las exigencias fundamentales de nuestra Constituciуn, las disposiciones de la Carta de la ONU, los compromisos relativos a los convenios internacionales firmados a principios de los aсos 90 que establecieron el rйgimen de cese del fuego y de arreglo de los conflictos desatados a raнz del ataque de Georgia contra Tsjinvali y Sujumi tras la desintegraciуn de la URSS.

No podemos considerar a las personas un “accesorio” de cualquier territorio que puede arbitrariamente, sin su consentimiento, pasar bajo soberanнa de tal o cual Estado violando los principios del Derecho Internacional. Mбxime porque las autoridades de Tbilisi habiendo proclamado en 1991 la independencia alegando la Ley soviйtica “De la salida de las repъblicas federadas de la estructura de la URSS”, negaron a las autonomнas en el territorio de la RSS de Georgia el derecho a determinar por sн mismas su destino, tal y como lo exigнa aquella misma Ley.

La soberanнa cuya ъnica fuente es el pueblo supone la responsabilidad. Ante todo, la responsabilidad ante sus ciudadanos, la garantнa de sus derechos y libertades, incluidos los derechos de las minorнas йtnicas.

La posesiуn de la soberanнa supone la obligaciуn del Estado respectivo a abstenerse de acciones violentas que priven a los pueblos que habitan su territorio de su derecho a autodeterminaciуn, la libertad e independencia. Habiendo ordenado bombardear Tsjinvali y planeado hacer uso de la fuerza en Abjasia, el rйgimen de Mijaнl Saakashvili pisoteу esta norma del Derecho Internacional fijada en la Declaraciуn de la ONU de 1970 socavando la integridad territorial de su Estado.



La “vecindad cercana” de Rusia

El espacio de la CEI no es para nosotros un “tablero de ajedrez” para jugar partidas geopolнticas ni un “arco de desconfianza”. Es un бrea civilizacional comъn para todos los pueblos que la habitan, бrea que guarda nuestro patrimonio histуrico y cultural. Nuestra geografнa, la interdependencia econуmica y la comunidad civilizacional y cultural proporcionan a todos los paнses de la Comunidad ventajas competitivas palpables. Los imperativos integracionistas de la globalizaciуn se manifiestan aquн con una fuerza nada menor que en otras regiones del mundo.

Por tanto no podemos aceptar cuando se intenta hacer pasar por cierta “zona de influencia” las relaciones mutuamente privilegiadas entre los Estados en el espacio de la antigua Uniуn Soviйtica. Si aceptamos esta lуgica, entonces esta definiciуn abarca asimismo la Polнtica Europea de la Vecindad, la Colaboraciуn Oriental y otros muchos proyectos de la Uniуn Europea, sin hablar de los proyectos de la OTAN cuyas decisiones se toman sin la participaciуn de Rusia ni de los paнses que esas decisiones abarcan. Y en las discusiones del status de Kosovo nuestros socios europeos siempre apelaban a que los Balcanes es un “problema europeo” insistiendo en los intereses privilegiados especiales de la Uniуn Europea en aquella regiуn, ademбs, menospreciando la postura de Servia.

No sуlo Rusia tiene intereses privilegiados, sobre todo en las relaciones con nuestros vecinos mбs cercanos, pero tambiйn ellos tienen en Rusia los mismos intereses privilegiados. No entender ello intentando destruir lo que se basa en la historia comъn, en la interdependencia y el entrelazamiento de las economнas, la infraestructura, la cultura y los aspectos humanitarios de la vida, significa avanzar contra la historia.

Lamentablemente, muchos socios occidentales nuestros no supieron valorar dignamente las tendencias posmodernistas por su esencia y liberadas de la ideologнa en el espacio de la CEI basadas en la aspiraciуn a aprovechar los valores comunes y el potencial y patrimonio comunes en beneficio de nuestros pueblos. El Estado unificado de Rusia y Bielorrusia, la Comunidad Econуmica Euroasiбtica (CEEA) y la Organizaciуn del Tratado de la Seguridad Colectiva (OTSC) no son organismos de bloque sino de integraciуn. Las relaciones dentro de ellos posen su especificidad civilizacional: aquн no presionan ni atornillan, lo cual no todos en Occidente son capaces de entender.

La retуrica de los ъltimos aсos estorba ver asimismo que justamente con esfuerzos de Rusia se logrу minimizar -segъn el rasero histуrico- los efectos negativos de la desintegraciуn de la Uniуn Soviйtica. La уptica objetiva se enturbia por los prejuicios del pasado: por eso hablamos del papel negativo de los sovietуlogos atascados en el pasado en la elaboraciуn de la polнtica de varios paнses occidentales con respecto a la Rusia de hoy.

їPor quй la Europa unida debe edificarse desde un solo centro y no en varias plataformas a la vez? La aspiraciуn a “llevarse los trozos” del espacio postsoviйtico supeditбndolo recuerda demasiado el mйtodo bolchevique de “allanamiento del suelo” para una obra nueva. Tal mйtodo, voluntariamente o sin querer, estб dirigido a mantener la lнnea divisoria en Europa desplazбndola cada vez mбs a la frontera rusa, y queremos eliminar esta lнnea, tal y como fue acordado en la OSCE, la UE y la OTAN, al menos de palabra. Mбs aъn, el rumbo hacia separar de Rusia a sus vecinos creando Estados nacionales segъn el modelo del siglo XIX le promete a Europa entera no la perspectiva posmodernista sino el retorno al pasado con su nacionalismo destructor. Los mismos estбndares que responden a las exigencias del siglo XXI, incluidos los derechos de las minorнas йtnicas, deben aplicarse universalmente en todo el espacio euroatlбntico: entonces no habrб interrogantes relativos al siglo en que vivimos.

Dichos aspectos negativos se expresaron lуgicamente en la tentativa georgiana de solucionar el conflicto en Osetia del Sur por fuerza, o sea no a la europea. Cabe relacionar con ello las extrapolaciones histуricas al nazismo que fue la cumbre de la autodestrucciуn de Europa que se logrу prevenir con el papel decisivo de los soldados soviйticos.

En general, el бrea de las relaciones mutuamente privilegiados no tiene lнmites geogrбficos, lo cual deben saber quienes quisieran encerrar Rusia en la cбscara del espacio postsoviйtico, ademбs, imponiйndonos artificialmente una confrontaciуn. Se trata de muchos paнses en cualquier regiуn del mundo, incluidos Europa, Oriente Prуximo y Medio, Бfrica y la Regiуn Asia-Pacнfico, donde se acuerdan de los amigos, donde nos esperan y donde estбn dispuestos a cooperar estrechamente, sobre la base equitativa y mutuamente beneficiosa. Son una expresiуn brillante de tal enfoque los resultados de las visitas de Dmitri Medvйdev a cuatro Estados de Amйrica Latina y el Caribe (Perъ, Brasil, Venezuela y Cuba), al igual que los viajes anteriores de Vladнmir Putin al Cercano Oriente y Бfrica. Tal y como dijo el Presidente, hay elementos privilegiados (por ejemplo, en materia de estabilidad estratйgica) tambiйn en nuestras relaciones con EE.UU.



“Auditorнa” de la arquitectura europea

Los sucesos de agosto tuvieron efectos de largo alcance, incluso para la polнtica euroatlбntica. En efecto, tal como dijo el Presidente Nicolбs Sarkozy: “Las cartas han sido dadas de nuevo”. Por supuesto, la crisis caucбsea no convirtiу el mundo en policйntrico en un abrir y cerrar de los ojos. No obstante, demostrу convincentemente que no existe el mundo unipolar. La carga de las pruebas de la realizaciуn de esta idea en la prбctica les pertenecнa a sus autores. Cuando tuvimos que reaccionar a la agresiуn georgiana, no pensбbamos en nada geopolнtico. Salvбbamos a la gente. Los efectos geopolнticos se fueron producto secundario natural de esa situaciуn. Si alguien cree que habнa sufrido daсos geopolнticos, es como si goleara su propia puerta.

Serнa difнcil presentar mбs patentemente que lo hizo el rйgimen de Mijaнl Saakashvili, la incapacidad de la arquitectura europea de la seguridad. Fragmentada y con pretensiones al centrismo otanense no pudo prevenir la aventura militar ni los suministros al rйgimen de Tbilisi -contrariamente a los cуdices de la UE y la OSCE y los Acuerdos de Wassenaar- de una cantidad enorme de armamentos ofensivos. Es obvio que despuйs de la crisis caucбsea la polнtica euroatlбntica ya no podrб ser tal como era antes.

En Europa hasta la fecha no se ha creado un sistema de seguridad colectiva que sea abierto para todos y garantice a todos una seguridad igual. Europa necesita una agenda positiva y no negativa. Para comenzar no serнa mal mirar si adecuan hoy las estructuras y mecanismos creados otrora a los principios acordados colectivamente con anterioridad o hay que pensar en crear una arquitectura europea nueva que garantice sуlidamente la inviolabilidad de las fronteras de posguerra y, a la vez, considere los atributos del siglo XXI. Que se llame “auditorнa”.

El Presidente Dmitri Medvйdev lanzу la iniciativa de concertar un Tratado que garantice un sistema verdaderamente universal de la seguridad colectiva en la Regiуn Euroatlбntica y arrancar este proceso en la Cumbre paneuropea. En este contexto deberemos hablar honestamente de por quй no se cumple el principio, fijado en el Consejo Rusia-OTAN, de la no-admisiуn de garantizar su seguridad a costa de la seguridad de los demбs; examinar los problemas debidos a la crisis del Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (TFACE) y a los planes de emplazar elementos de la DAM global de EE.UU. en Europa Oriental; ponerse de acuerdo sobre los estбndares ъnicos en los enfoques del arreglo de los conflictos. En ausencia del diбlogo multilateral razonable nos veremos obligados a reaccionar a solas a las nuevas amenazas, pero de conformidad con el Derecho Internacional y el principio de suficiencia razonable. El Presidente Dmitri Medvйdev anunciу en su Mensaje a la Asamblea Federal el 5 de noviembre de 2008 las decisiones tomadas al respecto. Pero preferirнamos congelar todos los planes unilaterales empezando el trabajo colectivo en los problemas de la seguridad europea, por supuesto, sobre una base equitativa y no de bloques.

No somos nosotros que ponemos a prueba la arquitectura actual de la seguridad europea. Sus defectos sistйmicos son evidentes. El centrismo otanense niega, por defecto, la creaciуn de un sistema verdaderamente universal de la seguridad colectiva en la Regiуn Euroatlбntica y frena artificialmente las discusiones honestas de los problemas que sacу a la luz la crisis caucбsea.

Estoy seguro de que lo entienden perfectamente en Europa. Precisamente Europa, con su experiencia histуrica y las catбstrofes nacionales, ha llegado mбs que otros al objetivo de reformular el sentido de su existencia en el plano verdaderamente global, colectivista, cuando todos los problemas mundiales son suyos. El egoнsmo nacional ya no funciona.

D.G. Lawrence comentу con razуn que “en la Primera Guerra Mundial perdiу Europa entera”. No cabe duda de que en la Segunda Guerra Mundial Europa y el mundo entero ganaron. No se puede olvidar esta diferencia fundamental. Todo revisionismo en el espнritu del relativismo moral no sуlo significarнa una traiciуn de la memoria de los caнdos sino que incrementarнa seriamente la amenaza del crecimiento en Europa de tendencias peligrosнsimas, tales como el neofascismo, el nacionalismo, la xenofobia y la islamofobia.

Pienso que no vale la pena persuadir Europa, que conoce las ventajas de la desnacionalizaciуn de la polнtica de defensa, de la conveniencia de las acciones conjuntas en las cuestiones polнtico-militares. Las propuestas presentadas por Vladнmir Putin en julio de 2007 sobre la oposiciуn colectiva a las amenazas de misiles para la seguridad de todos siguen siendo vбlidas, lo cual confirmу Dmitri Medvйdev interviniendo en el Consejo de Relaciones Internacionales en Washington el 15 de noviembre de 2008.

Debemos reconocer que en la polнtica europea se formу una “agenda larga”. Sus “puntos” permitirбn examinar en conjunto la ideo de la nueva vuelta del proceso paneuropeo. Pocos podнan prever su creciente actualidad, cuando el Presidente Dmitri Medvйdev presentу la idea en Berlнn el 5 de junio de 2008. Lo principal es ahora abstenerse de toda acciуn unilateral ya que ello aumentarнa la carga de los problemas a los que de todos modos se tendrб que dedicarse.

Estamos abiertos para la deliberaciуn de toda idea fructнfera que aproxime nuestro futuro comъn. Pero las ideas faltan. Dicen tan sуlo que nuestra iniciativa del nuevo Tratado de la Seguridad Europea estб encaminada a socavar la OTAN y a sustituir el carбcter universal de la seguridad fijado en el Acta Final de Helsinki a costa del olvido de la cesta humanitaria. No es asн. Desde el principio explicamos pъblicamente que proponemos invitar a participar en la redacciуn del texto del Tratado no sуlo a todos los paнses sino tambiйn a todas las organizaciones que funcionan en el espacio euroatlбntico en materia de seguridad, incluidas la OTAN, la UE, la OSCE, la OTSC y la CEI. No queremos, no mucho menos, poner en tela de juicio las bases acordadas de la actividad de la OSCE, incluso las bases humanitarias. Simplemente estamos convencidos de que en la materia llamada “seguridad polнtico-militar” se han acumulado demasiados problemas explosivos. Lo principal es que en la prбctica se socava el principio de indivisibilidad de la seguridad, y hay que prestar la atenciуn primordial a ello. Cuando a Rusia se le trata de pegar el rуtulo de “potencia revisionista” que se pronuncia contra el statu quo, serнa conveniente preguntar de quй statu quo puede tratarse una vez terminada la “guerra frнa”, con el telуn de fondo de la formaciуn objetiva del sistema internacional policйntrico y la actual crisis financiera global. Y del otro lado, la aspiraciуn -contrariamente a todas las promesas- a acercar la infraestructura militar a las fronteras de Rusia, incluidas las nuevas bases militares, el despliegue de la TRP de la DAM de EE.UU. en Europa del Este y las tentativas reservadas de militarizar el mar Negro, violando la Convenciуn de Montreux. Acaso, їes statu quo?

Hay que acelerar la “reparaciуn” de la arquitectura europea. Sуlo existe una alternativa a la convocaciуn de la Cumbre europea: su sucesiva degradaciуn. Se requiere la audacia polнtica. La verdad nace en las disputas. No avanzaremos mucho si no nos obligamos a resolver todo en la Regiуn Euroatlбntica del modo colectivo.

La futura ampliaciуn de la OTAN hacia el Este crea dificultades para nosotros y toda la polнtica euroatlбntica. Algunos miembros nuevos aportan la ideologнa anticuada de confrontaciones lo cual lleva la alianza a su antiguo estado de los tiempos de la “guerra frнa”. Algunos aspirantes a miembros intentan aventajarlos en este sentido. Esos paнses simplemente demoraron con su integraciуn a la vieja OTAN.

El Consejo Rusia-OTAN se creaba sobre la base del principio progresivo: cada paнs tiene el voto igual, pero en la prбctica este principio nunca funcionу, igual resultaba “26+1”. Hay que hacer algo con tal incoincidencia. Independientemente de la crisis en el Cбucaso y las tentativas de “castigar” Rusia mediante la congelaciуn de algunos tipos de cooperaciуn, la conversaciуn con respecto a ese tema estaba madurando. En la Cumbre Rusia-OTAN en Bucarest en abril de 2008 no se logrу aprobar la declaraciуn conjunta porque un paнs rechazу aprobar el principio fijado en los documentos fundamentales del Consejo Rusia-OTAN que estipula que nadie debe garantizar su seguridad en detrimento de la seguridad de los demбs.

No quisiйramos que la OTAN se convierta en un tipo de “respiradero” para los instintos agresivos y disposiciones de confrontaciуn sin consecuencias para la polнtica prбctica.

Estamos contentos de que el arreglo de la crisis del Cбucaso ha concedido un tema serio para nuestra interacciуn con la Uniуn Europea en asuntos regionales. En esencia, fue encontrada la soluciуn europea del problema y, como consecuencia, se estб consolidando la unidad de la UE sobre una base sensata y pragmбtica. Ello corresponde a la tendencia universal hacia la regionalizaciуn de la polнtica global, cuando los Estados asumen cada vez mбs responsabilidad por los asuntos en sus regiones y no quieren seguir los consejos que vienen de lejos. A propуsito, asн fue arreglada la fase aguda de la crisis en Zimbabwe (aunque todavнa queda pendiente llegar a un acuerdo sobre la composiciуn concreta del Gobierno, lo cual intentan impedir los jugadores extrarregionales). Se incrementan los votos a favor de la bъsqueda de soluciones regionales de las situaciones en Irak y Afganistбn.

Es obvio que tanto en la polнtica global como en la regional, sobre todo en la regiуn euroatlбntica, se conserva la bipolaridad restante. Estб condicionada objetivamente en el бmbito de la estabilidad estratйgica la cual, por ahora, sigue siendo, en un grado decisivo, derivada de las relaciones ruso-estadounidenses. Pero hay temas en los que la bipolaridad se impone artificialmente. Eso se observa en la tentativa de la administraciуn saliente de los EE.UU. de monopolizar el diбlogo con Rusia para superar la crisis surgida por la renuncia de los paнses de la OTAN a ratificar el TFACE adaptado. Por supuesto, al final todos los participantes tendrбn que decidir el destino del Tratado pero estб claro que los paнses principales de Europa pueden y deben hacer su aporte a la preparaciуn de la base para las negociaciones de plena escala. A propуsito, en la polнtica de los jugadores europeos en el Cбucaso las relaciones con Georgia tambiйn fueron, en el fondo, dados en arriendo a la capital lejana. Precisamente por eso, en mi opiniуn, en Europa “se durmieron” la crisis en el Cбucaso. Estб bien que la iniciativa del Presidente de Francia, Nicolбs Sarkozy, apoyada por la Uniуn Europea remedia la situaciуn.

Los debates en Ginebra, que empezaron el 15 de octubre de 2008 en plena correspondencia con los acuerdos de los Presidentes Dmitri Medvйdev y Nicolбs Sarkozy y han superado las primeras dificultades, que son “neutras por su status”, prestan a la Uniуn Europea la posibilidad de hacer su aporte a la estabilizaciуn y la rehabilitaciуn de Transcaucasia. Es mбs, la participaciуn en los debates en Ginebra de la parte americana amplнa las posibilidades para la interacciуn triple con la participaciуn de Rusia, la Uniуn Europea y los EE.UU.



Rusia y los EE.UU.: їel futuro comъn?

El programa positivo de las relaciones ruso-estadounidenses estб expuesto en el Concepto de la polнtica exterior de Rusia y en la intervenciуn del Presidente Dmitri Medvйdev en el Consejo de Relaciones Internacionales en Washington.

En su momento los EE.UU. respondieron con la presidencia de John Kennedy a los desafнos intelectuales, militares, polнticos y tecnolуgicos de aquella йpoca. La situaciуn se repite. Los Estados Unidos tendrбn que reconocer la realidad de un “mundo postamericano” y empezar a adaptarse a йste.

Los demбs paнses principales, incluido Rusia y los Estados de Europa, ya han entrado al proceso de transformaciones profundas. En lo que se refiere a Rusia, los cambios han sido impuestos a nosotros por las circunstancias conocidas a principios de los aсos 90 del siglo pasado. Y los EE.UU. durante un perнodo considerable tenнan la posibilidad de escoger: reconocer la necesidad de cambios sobre la base de un anбlisis sensato o esperar hasta que lleguen de improviso como una necesidad severa.

Dominique Moisi en su artнculo en “Foreign Affairs” dice que la “Nueva Amйrica que necesitan el dнa de hoy tanto los mismos americanos como el resto del mundo es precisamente la Amйrica antigua que fue perdida” y que los americanos tendrбn que dejar de “sentirse solos en su poder”. Yo aсadirнa que todos necesitan una Amйrica que no tenga miedo de los cambios, que sea capaz de entender que nada se da para siempre, que sea abierta al mundo y a los debates libres. Precisamente por eso el programa electoral de Barack Obama hizo concebir tantas esperanzar no solamente en los EE.UU. sino tambiйn en otros paнses. En la йpoca de globalizaciуn el destino de un Estado fuerte no es la movilizaciуn nacional a fines de confrontaciуn exterior sino el papel del generador constructivo de cambios positivos (como pasу con New deal en los EE.UU. y las reformas de Alejandro II en el Imperio Ruso).

Deseamos a los EE.UU. que tengan йxitos en el camino de los cambios, incluso en los asuntos internacionales. Sabemos que los estadounidenses tendrбn que tomar sus propias decisiones y alcanzar el tiempo perdido. Pero nadie duda de la aptitud de los estadounidenses al pragmatismo. Espero que del proceso de la transformaciуn profunda que fue anunciado como meta por la administraciуn de Barack Obama los Estados Unidos no salgan como un paнs apasionado por su exclusividad sino como una parte de un conjunto. Un paнs que reconozca su complicidad en la historia europea, los asuntos comunes y problemas de la humanidad.

Los EE.UU. son una parte integrante de la civilizaciуn europea. Y ahora, probablemente, llegу el momento para volver a Europa, es decir percibir la sensaciуn del mundo europea suave que se formу tambiйn en el perнodo de la “guerra frнa” y no sin la participaciуn de los propios EE.UU.

Hace falta tiempo para comprender todo bien y decidir quй es lo mбs importante. La mitologнa de una seguridad separada, de bloques, en la йpoca de globalizaciуn o el йxito de la lucha contra el terrorismo y el narcotrбfico en Afganistбn y el anбlisis conjunto de las posibles consecuencias globales del desarrollo de la situaciуn en Pakistбn. La futura fragmentaciуn de los Estados de los Balcanes, los proyectos virtuales y los “juegos con resultado cero” en el Cбucaso y en Asia Central o los esfuerzos solidarios para la estabilizaciуn de estas regiones en beneficio comъn.

Hoy en dнa nuestras relaciones sufren un perнodo no mбs fбcil, hay divergencias de principio en los enfoques de toda una serie de problemas internacionales pero lo mбs importante es que tenemos, como lo ha destacado el Presidente Dmitri Medvйdev, la crisis de confianza. Sin restablecer la confianza no se podrб realizar las posibilidades que tenemos para establecer la interacciуn bilateral constructiva a largo plazo. La historia de las relaciones ruso-estadounidenses conoce muchas situaciones agudas: hemos tenido tiempos peores. Pero al fin de cuentas el sentido comъn, el pragmatismo y la responsabilidad especial de nuestras potencias por el destino del mundo determinaban la elecciуn a nivel de la polнtica prбctica.

Estamos dispuestos a colaborar en pleno formato con los EE.UU. Tenemos la intenciуn de llevar los asuntos de una manera predecible y mutuamente ventajosa, sobre la base de igualdad de derechos y respeto de los intereses de cada parte en plena correspondencia con la Declaraciуn del Marco Estratйgico de Colaboraciуn aprobada en Sochi en abril de 2008.

Como se declaraba reiteradamente a nivel mбs alto, nada nos puede arrastrar a una nueva carrera de armamentos. Sн, nos han distraнdo de la agenda constructiva, tendremos que hacer conclusiones, incluso en lo que se refiere a nuestra construcciуn militar. Pero no habrб ningъn tipo de militarizaciуn del paнs ni de su polнtica exterior.

Las fuerzas estratйgicas de disuasiуn rusas cumplen con sus tareas sobre la base del principio de suficiencia razonable. La esencia de tales objetivos la pueden explicar tambiйn nuestros socios estadounidenses que durante los ъltimos 20 aсos no dejaron de modernizar sus fuerzas armadas, incluido su componente estratйgico. Nuestros gastos militares corresponden, segъn diferentes evaluaciones, al 5-13 por ciento de los estadounidenses. Pero aъn йstos gastos son pesados. Lo cual es justo, podemos suponer, tambiйn para los EE.UU., sobre todo en las condiciones de la crisis financiera actual.

Quisiйramos reducir esta carga y, por tanto, proponemos hacer conclusiones prбcticas del hecho obvio que en el mundo globalizado no se puede regular las relaciones internacionales con fuerza militar. Evaluando crнticamente la experiencia de los ъltimos diez aсos hay que volver a las esperanzas universales en lo que se refiere al “dividendo pacнfico” que pasaron a ser una consecuencia lуgica del fin de la “guerra frнa”. Ello se refiere tambiйn al avance hacia el objetivo de desarme nuclear y el mantenimiento de la continuidad en el proceso de control de armamentos.

El hincapiй en el factor de fuerza militar es un sнntoma de una falla del sistema en la polнtica exterior de cualquier Estado. De ello, en principio, hablaba Arnold Toynbee evaluando el militarismo como un medio de autodestrucciуn de los imperios, y Madeleine Albright, que reconociу que la idea de la guerra en Irak consistнa en la demostraciуn de la potencia militar estadounidense al mundo.

En su йpoca John Kennedy hablaba de la necesidad de aprobar el test de imperialismo. Con esto estб relacionado tambiйn el papel del complejo militar industrial en el desarrollo econуmico, social y polнtico. En las condiciones contemporбneas la carrera de armamentos no garantiza, ni mucho menos, la salida de la crisis financiera y econуmica, como pasу en los aсos 30. Actualmente existen medios mбs civilizados, a lo cual fue dedicada la Cumbre del G-20 en Washington.

їPueden o no Rusia y los EE.UU., o mбs bien puede o no el mundo permitir el futuro alejamiento de nuestros paнses a los cuales Alexis de Tocqueville predijo un gran futuro? їDeben ser dos futuros separados o, tal vez, un destino comъn?

Yo creo profundamente en lo ъltimo.

La sociedad puede ser entendida por los demбs ъnicamente en el grado en que entiende a sн misma. Rusia empezу a comprender de nuevo las bases fundamentales de su existencia y emprendiу el camino de transformaciуn. George Kennan aconsejaba sabiamente no intervenir desde fuera a los procesos tan delicados. Lamentablemente, el mantenimiento de la polнtica de disuasiуn y de guerras informбticas contra Rusia representa precisamente tal intervenciуn y influye de una manera negativa a nuestras relaciones.



Rusia y el Oeste

Los aficionados a “disuadir” Rusia, incluso “arreglando” las relaciones con nosotros sobre el terreno europeo, deben entender que los medios principales para disuadir Moscъ eran la ideologнa y los compromisos de las uniones militares y polнticas de los tiempos de la confrontaciуn ideolуgica. Nos hemos librado de ello. Y nadie podrб imponerlo a nosotros otra vez. No permitiremos que nos enemisten con nadie. Asimismo, no consentiremos el restablecimiento del directorio bipolar en la polнtica euroatlбntica.

Llegу el momento para recordar los principios de Westfalen de relaciones interestatales basбndose en los intereses nacionales y los intereses comunes de la comunidad internacional. El principio de compaginaciуn de lo nacional y lo colectivo estб fijado como fundamental tambiйn en la Carta de la ONU. Es preciso liberarse definitivamente de la carga de muchas dйcadas de relaciones internacionales ideologizadas, me refiero no solamente a la “guerra frнa” sino tambiйn al perнodo entre las dos guerras con sus oscilaciones fascistas y autoritarias en la mayorнa aplastante de los paнses de Europa. No estorbarнa una apertura mayor de los archivos. En particular, en lo que se refiere al Acuerdo de Munich que en 2008 ha cumplido 70 aсos: a caso, їhay algo que ocultar hasta la fecha?

La lуgica de la historia apunta la necesidad de la unidad de la civilizaciуn europea. Tanto Rusia como los EE.UU. crecieron de ella y se dedicaban en un grado considerable a su propagaciуn a otras partes del mundo. Estoy convencido de que las caracterнsticas fundamentales de la nueva etapa del desarrollo mundial serбn la sнntesis de diferentes modelos de desarrollo y coexistencia de diferentes culturas y tradiciones. Su balance serб determinado por la historia. En el ejemplo de la regiуn euroatlбntica podemos ver que la historia elimina los extremos: primero, la experiencia de la Uniуn Soviйtica, luego el capitalismo liberal en forma del modelo anglosajуn duro que encontrу su encarnaciуn mбs plena en la experiencia de los Estados Unidos. Es difнcil dejar de prestar atenciуn al hecho de que los dos fenуmenos (si en caso de los EE.UU. partimos del New deal de Franklin Delano Roosevelt) existieron durante los 75 aсos.

Hoy en dнa es preciso demostrar la capacidad de liderazgo verdadero en la soluciуn de problemas globales, sea la pobreza global, seguridad energйtica o de abastos o los cambios climбticos. Como lo ha destacado Vladнmir Putin en su intervenciуn en la reuniуn del Consejo de Jefes de Gobierno de los Estados Miembros de la Organizaciуn de la Cooperaciуn de Shanghai (OCS) en Astana el 30 de octubre de 2008, llegу el momento cuando la “soluciуn de problemas mundiales debe convertirse en una parte de las estrategias de desarrollo nacionales”. Ello requerirб una manera nueva de enfocar las cosas y la habilidad de considerar e integrar los intereses de todos los grupos de Estados.

Y tanto Vladнmir Putin, siendo Presidente (es suficiente leer su artнculo dedicado al 50 aniversario de la Uniуn Europea en marzo de 2007) como el Presidente Dmitri Medvйdev en su intervenciуn en Berlнn y luego en Evian y Niza han argumentado convincentemente el apego de Rusia a la elecciуn europea. Esa lнnea encontrу su encarnaciуn en las ideas llamadas a garantizar la unidad de toda la civilizaciуn europea, tales como la iniciativa de la redacciуn del Tratado de la Seguridad Europea y la apertura estratйgica, la cual consideramos que significa la incorporaciуn real de la Uniуn Europea a la discusiуn sobre los problemas de la estabilidad estratйgica que hasta ahora se limitaba al diбlogo de Moscъ con Washington. Una vez establecida la verdadera cooperaciуn en el “triбngulo” Rusia-EE.UU.-Uniуn Europea se podrнa cambiar radicalmente el carбcter de toda la situaciуn geoestratйgica en el mundo.

Estoy seguro de que el discurso intelectual con que estarб compaginada la nueva vuelta del proceso paneuropeo no solamente ayudarб a resolver las contradicciones europeas (sobre las que escribнa Fiуdor Dostoyevski), que ya son euroatlбnticas, pero contribuirб tambiйn a llegar a la comprensiуn comъn de la misiуn colectiva de nuestra regiуn en el mundo contemporбneo.

Al parecer, la Uniуn Europea, al igual que Rusia, aspira a cambiar el formato de sus relaciones con los EE.UU. sobre la base de la igualdad de derechos. Por eso se tratarб de un “triбngulo” equilateral. A nivel polнtico psicolуgico se trata de una nueva interpretaciуn de atlantismo - como euroatlantismo que incluye toda la regiуn desde Vancouver hasta Vladivostok.

Esa opiniуn la comparten los antiguos Secretarios de Estado de los EE.UU., Henry Kissinger y George Shultz quienes en su artнculo brillante en el periуdico “International Gerald Tribune” del 1 de octubre del 2008 escribнan que hasta a la luz de la crisis georgiana los intereses bбsicos de los EE.UU., Europa y Rusia hoy en dнa coinciden mбs que en cualquier momento de la historia contemporбnea. Les hace eco el antiguo Embajador de Gran Bretaсa en Moscъ, Roderic Lyne: “Nunca antes, desde la йpoca de la Segunda Guerra Mundial, la necesidad de unirse y actuar en comъn no era tan grande”. No se puede perder tal posibilidad.

El establecimiento de la interacciуn equitativa de Rusia, la Uniуn Europea y los EE.UU. pasarнa a ser un aporte mбs importante de la civilizaciуn europea a la formaciуn del liderazgo colectivo de los Estados principales del mundo. Tal necesidad fue demostrada claramente por la convocaciуn de la Cumbre de los “veinte” en Washington la cual, no sin razуn, es considerada ampliaciуn de facto del “G-7 financiero”. Cada vez mбs paнses obtienen peso econуmico y la influencia y se involucran a quehacer histуrico en los formatos de diferentes cumbres y agrupaciones de integraciуn, incluido el grupo de los “veinte”, el G-8, la Uniуn Europea, la OCS y BRICh.



El mundo contemporбneo

Nuestra manera de ver el mundo contemporбneo, los objetivos y las metas que persigue Rusia estб claramente formulada en el Concepto de la polнtica exterior aprobado por el Presidente Dmitri Medvйdev. Sobre esta base ideolуgica se ha formado la estrategia geopolнtica del paнs que responde a los requisitos de la situaciуn geopolнtica cualitativamente nueva formada en el mundo. Estб formulada de manera mбs completa en el Mensaje del Presidente Dmitri Medvйdev a la Asamblea Federal.

Nunca estaremos de acuerdo con el nihilismo legal en los asuntos mundiales, con la actitud hacia el derecho internacional como si fuera un “timуn” o el “destino de los dйbiles”, con cualquier tentativa de “cortar los бngulos” afectando la legalidad internacional que representa la base moral en las relaciones entre los Estados. Efectivamente, el Derecho Internacional es nuestra ideologнa en los asuntos internacionales. Queremos, hablando con las palabras de Fiуdor Tiъtchev, “de una vez para siempre confirmar el triunfo del derecho y la legalidad histуrica sobre la forma de actuar revolucionaria”.

La crisis en el Cбucaso demostrу que los problemas actuales, incluido el arreglo de los conflictos y las situaciones de crisis, no tienen soluciones de fuerza. No existe alternativa a los mйtodos polнtico-diplomбticos con la incorporaciуn de todas las partes a fin de llegar a un acuerdo. Por lo tanto, seguiremos esforzбndonos activamente en el marco de los formatos existentes para contribuir por todos los medios al arreglo en el territorio del Dniйster y en Nagorni Karabaj para ayudar a las partes llegar a un acuerdo. Estoy convencido de que es posible encontrar una soluciуn mutuamente aceptable. La misma posibilidad existнa para los conflictos en Osetia del Sur y Abjasia pero Tbilisi la enterrу pisoteando los acuerdos existentes.

Una vez terminada la “guerra frнa” aparecieron premisas para fijar los principios de la libertad verdadera en la comunidad internacional. Desaparecieron las razones para la polнtica de bloques. Creciу la variedad de la actuaciуn de los Estados en la palestra internacional. Las tentativas de imponer a todos el famoso principio “o con nosotros, o contra nosotros” ya no funcionan. Se estбn creando las condiciones para un mundo policйntrico en el cual a los Estados los mueven sus intereses nacionales libres de ideologнa y la comprensiуn comъn de los intereses colectivos. En ello consiste la base de un sistema internacional autorregulable nuevo que se estб formando.

Siempre daremos preferencia a la diplomacia multilateral. Pero si nuestros socios no estarбn dispuestos a las acciones comunes, Rusia estarб obligada a actuar por su cuenta para proteger sus intereses nacionales pero siempre con base al Derecho Internacional.

Sobre una base sуlida del Derecho Internacional, la Constituciуn y la legislaciуn de Rusia protegeremos las vidas y la dignidad de nuestros ciudadanos, no importa donde estйn, apoyaremos los intereses del negocio ruso y desarrollaremos las relaciones privilegiadas con los amigos de Rusia en diferentes regiones.

Pienso que, tarde o temprano, llegaremos a reconocer la necesidad de revisar toda la agenda internacional a fin de acordar su variante verdaderamente colectiva. No es obligatorio empezar de cero: al final de cuentas, tenemos para ello una base comъn en forma de objetivos y principios fijados en la Carta de la ONU. Pero es necesario realizar una revisiуn radical de los mйtodos de su realizaciуn, porque precisamente el imponer a todos una imagen unilateral del desarrollo del mundo a partir del 1992 creada en el Oeste que ha comprobado su inconsistencia total, forma base de todas las complicaciones internacionales actuales.

La superaciуn de la crisis financiera global que se estб profundizando corresponde a nuestros intereses comunes. Rusia participу activamente en la Cumbre de los “veinte” en Washington en la cual fue iniciado el proceso de reformaciуn de la arquitectura financiera global apoyado por el otro foro representativo, la Cumbre de la “Cooperaciуn Econуmica Asia-Pacнfico” en Lima. Este trabajo apenas se estб empezando y requerirб un tiempo. Ya estб planeado otro encuentro de los “veinte”. Se manifiesta el interйs hacia tales discusiones tambiйn en el marco de la ONU. Es necesario superar las contradicciones entre la manera unilateral de actuar y los intereses colectivos de toda la comunidad internacional tambiйn en el бmbito financiero. Para que la nueva arquitectura de finanzas mundiales sea legнtima y eficaz йsta debe ser abierta y justa, basada en todos los centros financieros que existen y en las divisas regionales garantizadas por los recursos reales y potencial real del crecimiento econуmico. Tambiйn es preciso afianzar el nivel regional de administraciуn porque no hay otra manera de garantizar la estabilidad del nuevo sistema.

La crisis ofrece una buena oportunidad para reorientar la atenciуn de todos los jugadores principales hacia los problemas reales y puede convertirse en un catalizador fuerte para el desarrollo de las tendencias perspectivas de pragmatismo, desmilitarizaciуn y desideologizaciуn de relaciones internacionales. La colaboraciуn estrecha para superar la crisis podrнa crear condiciones y la masa crнtica de confianza necesarias para solucionar otros problemas.

Aъn mбs, hay razones para suponer que la creaciуn de la arquitectura financiera policйntrica sea un elemento decisivo de la reforma de administraciуn global: el resto se pondrб a su lugar por sн mismo, y el carбcter colectivo del nuevo sistema reducirб al mнnimo la posibilidad de cualquier otro reparto geopolнtico del mundo.

En el pasado siempre que caнa un orden imperial la comunidad internacional aspiraba a acordar nuevas “reglas del juego”, refiriйndose a uno u otro sistema de la seguridad colectiva. La respuesta a la caнda del Imperio de Napoleуn fue el Congreso de Viena. El sistema de la seguridad colectiva en Europa elaborada allн fue destruido por la guerra de Crimea con la consecutiva unificaciуn de Alemania bajo el poder de Prusia y la Primera Guerra Mundial. El Oeste no pudo crear un sistema de seguridad colectiva universal en el perнodo entre las dos guerras cuando no estaban garantizadas las fronteras de los vecinos orientales de Alemania. La caнda de la Tercera Reich y la derrota del Japуn militarista condujeron a la creaciуn por la comunidad internacional de la Organizaciуn de las Naciones Unidas basada en una visiуn del mundo policйntrica lo cual encontrу su reflejo, en particular, en el principio de la unanimidad de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

La “guerra frнa” con su bipolaridad, disciplina de bloques y el comportamiento de los Estados motivado por ideologнa relegу a la ONU a segundo plano alterando fuerte el funcionamiento de la Organizaciуn. Y apenas ahora el sistema de la ONU puede trabajar de acuerdo con su destinaciуn inicial. Para ello es necesario aclarar para todos el hecho de que existe una compilaciуn ъnica de las reglas del comportamiento para todos los Estados.

Rusia estб dispuesta a hacerlo. Contribuiremos activamente a la formaciуn y la realizaciуn de la agenda internacional unificadora planteбndonos el cometido de aprovechar el potencial acumulado en los ъltimos aсos y conseguir una nueva calidad del desarrollo interno en beneficio del paнs y sus ciudadanos.